Home   Montaña   Fotos   Linux   Estu   De todo un poco Google logo

El León Dormido

2 de septiembre de 2007

Esta mañana he intentado acercarme al San Lorenzo pero, como hacía un día muy feo, me he dado media vuelta y me he ido a la Sierra de Cantabria, que parecía más despejada. La Sierra de Cantabria separa la humedad del norte de España de la seca Rioja así que, en buena parte, es la responsable de la calidad de los vinos de esta tierra.

Hay un pequeño monte que destaca por su curiosa forma en las estribaciones de la Sierra de Cantabria, en la frontera entre Navarra y el País Vasco y muy cerquita de La Rioja. Parece un León Dormido:
León Dormido
León Dormido

Desde Logroño, se coge la carretera en dirección a Lapoblación, que se deja a un lado, y se continúa unos cientos de metros hasta el puerto de La Aldea (justo 1.000 m. de altitud). Nada más pasarlo, hay un pequeño lugar donde dejar el coche, justo donde comienza la ruta.
Puerto de La Aldea
Puerto de La Aldea

Nada más llegar me llevo el disgusto del día: la cámara no tiene pilas. Una rabia, porque el paseo por el pequeño bosque de hayas, con los rayos de sol tratando de atravesar la bruma, es mágico, espectacular. Parece que, en cualquier momento, van a empezar a salir gnomos, elfos y bichos de esos de algún rincón oculto. Hice alguna foto con el móvil, aunque no es lo mismo:
Bosque
Bosque

El camino, bien visible al principio, parece inicialmente alejarse del monte; pero basta con seguir las flechas rojas (en dirección opuesta) y, en pocos minutos, encontramos una senda (también marcada con la flecha) que se dirige directamente al monte. La verdad es que no sé qué pinta tiene la Peña desde ahí, porque no se veía nada, pero sospecho que debe mostrarse bastante vertical e inaccesible. Pero la senda se va empinando y acaba trepando entre cornisas, con algún paso más vertiginoso asegurado por una pequeña sirga y dos clavijas. La ascensión, aparentemente sosa, gana su gracia con estas cosas.
Mar de nubes
Mar de nubes sobre Álava

La ascensión es corta y muy entretenida. Casi en menos tiempo del que me hubiera gustado, estoy encima de las nubes, en una pequeña brecha que me sitúa con Álava a mi espalda y La Rioja al frente (siempre, eso sí, tapadas por las nubes). Unos pocos metros a la derecha se encuentra la cima, con restos de viejas construcciones (tal vez una antena o un depósito de agua, no lo sé con seguridad).
Cresta
Cresta

Una afilada cresta lleva a la cima oriental del León Dormido, aunque me temo que está hecha sólo para ese tipo de personas que pueden caminar sobre un alambre sin que el estómago se les baje a los pies. Desde la cima occidental, donde estoy (1.244 m.), tan apartada y solitaria, hay, en días claros, maravillosas vistas: el Sistema Ibérico del Moncayo al San Lorenzo, el valle del Ebro, Anboto, Gorbea... y hasta dicen que se pueden llegar a ver los Pirineos y los Picos de Europa.
Buzón
Buzón del León Dormido

Después de un buen rato en la cima (uno de esos raros días en que no hay prisa por volver a casa), bajo por la vertiente sur, menos agreste y vertiginosa. Un cómodo sendero baja haciendo zetas hasta Lapoblación. Una vez allí, detrás de la iglesia, cogemos el ancho camino que lleva al puerto. En menos de 20 minutos se llega al lugar donde se inició la excursión. Tendré que volver... ¡con la cámara! A ver si hay suerte y sale uno de esos días claros...

Con los niños

Por cercanía y facilidad de acceso es una excursión que hacemos muy a menudo. Cierto día, paseando por la zona, comenzamos a subir los peques y yo. Jaime se puso muy en el papel de hermano mayor y estuvo pendiente de Diego todo el tiempo, cuidando de darle la mano y llevándole siempre por el lado de la montaña. Fue muy curioso verlo, la verdad.
Subiendo al lomo del León Dormido
Subiendo al lomo del León Dormido

Casi sin darnos cuenta, habíamos hecho la peor parte de la ascensión. La pena es que se nos hizo tarde y nos tuvimos que bajar. Puede que fiera un error, deberíamos haber continuado aunque nos hubiera caído una pequeña bronca en casa. En fin, ya no tiene remedio. Por supuesto, no nos fuimos sin unas cuantas fotos:
Flor
Flor
Viñas
Viñas
Viñas
Viñas

El pobre Jaime no se quedó muy contento; él quería haber seguido subiendo. Así que, al día siguiente, repetimos excursión. Subimos de nuevo por la cara sur (para evitar el paso del cable), dejando atrás Lapoblación y asomándonos al San Lorenzo, bien visible en un día claro.
Lapoblación y San Lorenzo
Al fondo, el San Lorenzo
Cima Oriental y monte Joar
Cima Oriental y monte Joar

En poco un cuarto de hora, más o menos, estamos en la cima, disfrutando de magníficas vistas.
Sierra de Cantabria
Sierra de Cantabria
Jaime
Jaime agarrado a "su" cima
Buzón
Buzón, cima oriental y Joar
San Lorenzo
Cenicero, Nájera, San Millán de la Cogolla... Sobre ellas, en San Lorenzo

Y queda pendiente la subida con el pequeño...