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Senda de las Carboneras

11 de noviembre de 2007

Hoy tenía pensado subir a la Cruz del Castillo con mi hijo mayor; al final se apuntó la familia al completo, incluido el peque de la casa, porque se les estropearon los planes, así que hubo que modificar la ruta. Esto era fácil, porque bastaba andar más despacito, reducir el desnivel a la mitad y dedicarse a disfrutar, posiblemente, de los últimos colores del otoño que, para la semana que viene, ya se anuncian nieves en la Rioja.
Lagrán
Lagrán

Así que nos ponemos en marcha hacia Lagrán, en Álava. De la Plaza de la Música sale una calle hacia el cementerio; una pista, asfaltada a trozos, nos acerca rápidamente entre parcelas cultivadas a los bosques de quejigo y haya de la vertiente norte de la Sierra de Cantabria. Vamos a recorrer parte de la ruta histórica que une la Rioja con el Cantábrico: la ruta del vino y el pescado.
Pista
Pista hacia la senda

El día es espléndido y, la verdad, invita al paseo. Pronto alcanzamos a divisar la enorme cruz de la cima de la Peña del Castillo, que queda para otro día:
Cruz del Castillo
Peña del Castillo

Hoy toca disfrutar del color...
Color
Color

... o de la ausencia de él, que también hay belleza en eso.
Cardo
Cardo borriquero

Transitamos por un camino de herradura, una alfombra de hojas que viene de La Rioja a través del Puerto del Toro. El otoño aún mantiene sus vivos colores en esta época del año.
Bosque
Bosque de hayas

El bosque es espeso y el sol a duras penas se abre paso hasta el suelo.
Sombra
Sombras

Madre mía, y ahora... ¿qué?
Cartel
Carteles

Tengo que decir que, con un poco de "mala leche", cogí a propósito el camino equivocado; no quería que se terminase la excursión. Así que subimos en dirección sudoeste, hacia un pequeño refugio. Nos estamos acercando rápidamente a las paredes de la sierra y la subida se endurece. El peque no se queja nada, es una gozada ver lo bien que se lo pasa. Conforme ganamos altura, el color se desvanece y la atmósfera adquiere un misterioso tono lechoso.
Blanco
Misterioso color blanquecino

Pronto alcanzamos el pequeño refugio; tenía curiosidad de llegar hasta él. Me hago el despistado (huy, no debe ser por aquí) y nos damos la vuelta.
Refugio
Refugio

Desandamos el camino hasta el cruce de caminos y tomamos dirección sudeste, que es la buena. Enseguida llegamos a la primera carbonera:
Carbonera
Carbonera

Durante los siglos XVII a XIX tuvo mucha importancia la producción de carbón vegetal para las ferrerías; así, por todo el País Vasco se multiplicaron las carboneras. A lo largo de esta senda se ven las diferentes fases de construcción. Tras unos minutos más de ascenso, llegamos al siguiente ejemplo:
Carbonera
Carbonera

Los gruesos troncos de la base, en general de madera de haya (que ha estado 15 días secándose), se cubren de leña cada vez más menuda; después, se cubre todo el conjunto con tierra, boj, musgo u otros materiales. Se trata de que no haya mucho oxígeno y la leña arda lentamente, sin llama. El proceso podría durar hasta tres semanas.
Carbonera
Carbonera

Llegados a este punto, iniciamos el regreso. Hemos subido casi 350 m. de desnivel (aunque hemos acumulado más, porque hemos ido al refugio en dirección contraria). Miro de reojo a la Cruz del Castillo, que queda aún 300 m. más arriba, pero hoy no puede ser. El peque se ha portado como un campeón y se ha acercado a la Naturaleza y disfrutado de ella, que era el objetivo de hoy. Entre risas y alguna que otra caída, bajamos hacia Lagrán
Al suelo
¡Al suelo!

A la bajada, el entretenimiento es buscar setas; llevamos unos días bastante secos, así que supongo -en mi absoluta ignorancia- que no debe ser el mejor momento.
Seta
Seta

Un espectacular avellano nos dice adiós al salir del bosque
Avellano
Avellano

Y unas flores de azafrán (creo) ponen la nota de color entre los verdes, amarillos, marrones y ocres
Azafrán
Azafrán

¡Adiós, otoño!
¡Adiós, otoño!
¡Adiós, otoño!

Esta es la abrupta vertiente sur de la Sierra de Cantabria. En la esquina superior derecha se distingue la tremenda brecha del puerto de la Aldea, por donde cruza la carretera. Bajo el cresterío de la izquierda es por donde hemos estado paseando hoy:
Sierra de Cantabria
Sierra de Cantabria

Bueno, vaya chapa... ¡Hasta otra!